“La naturaleza no es solamente todo lo que es visible a los ojos, también incluye imágenes internas del alma”.

                                                        EDVARD MUNCH

“Tal vez me debo haber convertido en un pintor de flores”.

                                                      CLAUDE MONET

“Cada flor es un alma que florece en la naturaleza”.

                                                     GERARD DE NEVAL

Recientemente, mi trabajo ha dado un giro hacia el impresionismo, expresionismo y la pintura intuitiva llegando en ocasiones a rozar la abstracción con mayor utilización del trazo primario y la abundancia del color.

Esta obra es el fruto de todo un proceso de evolución y de cambio que ha supuesto tanto en mi vida como en mi obra una verdadera catarsis.

Estuve trabajando en pintura y retrato hiperrealista hasta que, llegado un momento, decidí salir de mi zona de confort para experimentar nuevos caminos, nuevas técnicas y nuevos enfoques artísticos.

En este momento me encuentro cruzando la línea entre la figuración y la abstracción constantemente y he descubierto que me siento muy cómoda en ese lugar.

Toda esta transformación ha ido madurando tanto a nivel técnico como visual y también ha ido modificando mi forma de ver la vida.

En este momento, fruto de toda esa reflexión, puedo decir que mi trabajo es la representación del amor, la verdad, la vida y la muerte.

Cada obra es un acto de reflexión sobre la naturaleza y la vida y su relación con el ser humano. 

He dotado de libertad a mis pinceladas y también la he incorporado en mi utilización del color. 

Todo el proceso pictórico ha supuesto, en paralelo, una reflexión, de la que he podido concluir que cada flor, cada planta, es un regalo, un beso, un abrazo que la naturaleza nos otorga aún a pesar de todas nuestras atrocidades.

Encontrarle el sentido a la obra ha sido un acto de libertad, pero encontrar que ese sentido es el de intentar mejorar la vida de las personas, el de que cada obra sea una muestra de afecto (tan necesario en nuestros días), un abrazo, un beso, ha sido encontrar la felicidad. Ha sido mi propósito el que al contemplar cada un de las obras el espectador pueda sentirse arropado y reconfortado.