El barnizado de la obra es uno de mis  procesos preferidos.

En esta etapa no sólo se reaviva el color sino que se protege la superficie de posibles agresiones tanto físicas (arañazos, pequeños golpes, etc.) como ambientales (acumulación de polvo, humedad, etc.).

Por esto es muy importante siempre barnizar la obra observando una serie de precauciones.

La superficie de pintura deberá estar convenientemente seca, ya que de otra forma las capas de pintura y barniz se fundirán en una sola y esto hará imposible una eventual retirada de la capa de barniz.

Extiste en el mercado multitud de ofertas en cuanto a barniz para cuadros se refiere: barniz para óleo, para acrílico, mate, brillante, etc.  Será cada artista quien deberá seleccionar el que mejor se adapte a sus necesidades.